viernes, 12 de octubre de 2007
ZAPATERO SE ESCONDE POR MIEDO AL ABUCHEO
Al final no pudo evitarlo. El abucheo y los silbidos sonaron justo en el momento en el que el presidente Zapatero, junto al Rey Juan Carlos, accedía a una tribuna para hacer una ofrenda a los soldados caídos por España. Previamente, ZP, se encontraba escondido a la espera de la llegada de los Reyes. Cuando éstos llegaron, el presidente no pudo retrasar más tiempo su aparición. Al final, aparte de todos los defectos Zapatero, tendremos que añadir el de cobarde. Fue muy breve, pero la protesta -trufada con gritos de "¡Zapatero fuera!"- atronó por unos momentos el centro neurálgico de la celebración, justo en el instante más solemne, cuando se guarda silencio por los militares fallecidos. Como hemos dicho, a su llegada al acto, Zapatero prefirió acceder de incognito por detrás de la tribuna saltándose así lo marcado por el protocolo, en vez de entrar por el Paseo de la Castellana, como el Rey. Se trataba, evidentemente, de una sutil maniobra para evitar que ocurriera lo del pasado año, cuando muchos de los que estaban en las tribunas le increparon a voces. En esta ocasión e intentando evitar el desaire, el Ministerio de Defensa y La Moncloa "filtraron" con detalle las invitaciones. El propio ministro Alonso hizo personalmente una solicitud, instando a los asistentes a ser comedidos. Nada le ha funcionado al Gobierno. Lo único que ha logrado Zapatero, accediendo por detrás, ha sido postergar la afrenta a un momento de protagonismo compartido con el Rey, a quien siempre se aplaude lo que "amortigua" los silbidos. En cualquier caso, ZP no ha conseguido irse de rositas, teniendo que aguantar el chaparrón que le ha caido. Gran parte de los españoles, han podido por fin mostrar su preocupación y la opinión que este personaje sinistro les merece. Es lo que tiene traicionar a la patria. Se siente.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario